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Fernando de Magallanes y la primera vuelta al mundo

Martes 20 de Agosto, 2019
Hace 500 años, Carlos I firmaba en Valladolid unas capitulaciones por las que el portugués asentado en España Fernando de Magallanes podía llevar a cabo una expedición para llegar a las islas de las especias navegando hacia occidente. A resultas de dichas capitulaciones, Magallanes comenzó su gran aventura saliendo de España en septiembre de 1519 al mando de una pequeña flota de cinco barcos. Aquel gran viaje finalizó tres años más tarde, en septiembre de 1522, con el regreso de uno solo de los barcos, la nao victoria, al mando de Juan Sebastián de Elcano.
Fernando Magallanes y la primera vuelta al mundo

Magallanes nació hacia la primavera de 1480 en algún lugar de Portugal que está en discusión. De hecho, según varias fuentes pudo haber nacido en Figueiro, Lisboa, Oporto, Ponte da Barca o Sabrosa en la provincia de Tras os Montes, aunque muchos autores se inclinan por esta última localidad como más probable lugar de su nacimiento.

Fue el cuarto de cinco hermanos, de los que tres mujeres eran mayores y el quinto era un varón más joven. Tampoco están claros los nombres de sus padres. En algún documento aparecen como Lopes Rodrigues de Magalhaes y Margarita Nuñes. Aunque lo más probable es que su padre haya sido el modesto alcalde de Sabrosa, Pedro Ruy de Magallanes, y su madre Alda de Mesquita, de noble ascendencia. Ambos eran de escasos recursos económicos, por lo que, cuando con diez años de edad Fernando se quedó huérfano de padre y madre, también quedó en la pobreza.

Con doce años se fue a Lisboa y estudió en la Escuela de Pajes, recibió formación militar y náutica, entró como paje en la corte de la reina Eleonor, consorte de Juan II de Portugal, y destacó en los estudios de astronomía, cartografía, navegación y ciencias náuticas. Uno de sus compañeros fue Francisco Serrano, con el que estableció una amistad que tuvo una gran influencia en su vida.

PRIMERAS NAVEGACIONES

En el año 1505 se alistó en una expedición a la India del virrey Francisco de Almeida, en la que también iba su amigo Francisco Serrano. Fue entonces cuando tuvo conocimiento de la existencia de aquella tierra y resultó herido en diversas ocasiones. Regresó en Portugal, y en abril de 1508 salió de nuevo a la mar en una escuadra al mando de Diego López de Sequeira, para llevar a cabo un reconocimiento de Madagascar. A continuación, llegó a la India, y, junto con su amigo Francisco Serrano, en agosto de 1509 zarpó en otra expedición para reconocer la zona de Malaca, adonde llegó en septiembre.

El gran tráfico, el enorme movimiento y el floreciente comercio de Malaca y del cercano Singapur, causaron una honda impresión en Magallanes. La mezcla de razas y etnias, el movimiento portuario y el continuo trasiego de mercancías, convencieron a los portugueses de que era un buen lugar para realizar excelentes negocios. Pero cayeron en una conspiración de los locales, en la que Magallanes tuvo un excelente comportamiento al salvar las vidas de varios compañeros.

En el año 1510 participó con Francisco Serrano en la conquista de Goa, y en 1511 estuvo en la toma de Malaca. En dicho año, Serrano zarpó en la primera expedición portuguesa a las Islas de la Especiería (las Molucas), se instaló en la isla de Ternate, y desde allí envió mucha información a Magallanes, que fue decisiva para sus futuras actividades. Por otra parte, cuando estuvo en Malaca, Magallanes compró un esclavo al que bautizó Enrique de Malaca y le acompañó en todas sus aventuras.

REGRESO A PORTUGAL

En 1512, estando en Lisboa, Magallanes fue admitido en la corte como “mozo hidalgo” con una modesta pensión. Al poco tiempo ascendió a “hidalgo escudero” con una ligera mejora de su pensión, y se dedicó a estudiar navegación y cosmografía.

Aspiraba a poder mandar algún barco, pero no lo consiguió, por lo que, en un intento de mejorar su situación económica, en agosto de 1513 se enroló en otra expedición contra Marruecos para tratar de poner fin a la piratería mora, en la que resultó herido de un lanzazo que lo dejó cojo. Y aunque consiguió algún botín fue acusado de hacer un mal reparto, por lo que no obtuvo la riqueza que andaba buscando.

En audiencia con el rey Manuel I el Afortunado de Portugal, le pidió alguna de las mercedes que se concedían a los que habían servido con lealtad a la Corona. Pero el Rey se la negó, y lo mandó de regreso a África para justificar el irregular reparto del botín allí conseguido. Tras la debida justificación y de regreso a Portugal, Magallanes comprobó que no iba a recibir más ayuda que una modesta pensión de herido de guerra. Fue entonces cuando comenzó a pensar en trasladarse a España para ofrecer sus servicios a la corona española.

Llegó a Sevilla el 20 de octubre de 1517 para mostrar su proyecto a Carlos I, y entró en contacto con Diego Barbosa, un portugués nacionalizado español y asentado en la capital andaluza, que lo introdujo en la Casa de Contratación.

Contrajo matrimonio con Beatriz Barbosa, hija de Diego, y del matrimonio nacieron dos hijos, el primero, Rodrigo, nació seis meses antes de que Magallanes saliera a la mar con su expedición, y el segundo, Carlos, nació durante el viaje, por lo que Magallanes no lo llegó a conocer.
Después de muchas negociaciones, en marzo de 1518 se firmaron las consiguientes capitulaciones entre la Corona, Magallanes y Faleiro. Magallanes comenzó la preparación de la flota puesta a su mando, formada por cinco barcos: Trinidad, mandada por el propio Magallanes, Victoria, Concepción, que llevaba como maestre a Elcano, Santiago y San Antonio. Y durante el proceso, por diferentes causas Ruy Faleiro quedó apeado del proyecto.

Para conocer el resto de su historia hazte con el número 162 de Historia de Iberia Vieja

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