Se encuentra usted aquí

Amelia Earhart pudo sobrevivir como náufraga en una isla desierta

Martes 09 de Julio, 2019
Nuevos hallazgos avivan la idea que la primera mujer que quiso dar la vuelta al mundo en avión pudo naufragar y sobrevivir en una isla del Pacífico.

El misterio sobre la desaparición de la primera mujer que quiso dar la vuelta al mundo en avión es uno de los más recurrentes. En esta ocasión un esqueleto encontrado en una isla y que en un principio fue desechado como el de Amelia Earhart, puede que ahora sea la pieza clave para saber si realmente sobrevivió hasta su muerte en una isla de la república de Kiribati, en el Pacífico.

Fue el 2 de julio de 1937 el día en el que Amelia Earhart dejó de dar señales de vida en el Pacífico Sur. Ella pretendía, con este viaje, ser la primera mujer que volaba alrededor del mundo, pero desgraciadamente las malas condiciones climatológicas y el poco combustible hicieron que ese hito no pudiera convertirse en realidad. Su voz dejó de escuchar se por la radio hace más de 80 años y desde entonces sólo ha sido misterio lo que ha rodeado esta desaparición. La suya, la del avión Lockheed Electra 10E y la del navegante que la acompañaba Fred Noonan.

Según la Fundación TIGHAR el avión de Earhart no se estrelló sino que pudo aterrizar en la isla Nilumaroro

A partir de ese momento las teorías sobre su desaparición fueron sumándose una a otra: desde que se había estrellado en el océano a que los japoneses la hubiera retenido (descartada) y la más plausible hasta el momento, que quedaran varados en una remota isla en la que nadie pudo dar con ellos.

Al parecer ha sido la fundación TIGHAR, dedicada a la arqueología aeronáutica, los que creen que aquella teoría de que el Electra no se estrelló sino que aterrizó forzosamente en la isla Nikumaroro (o isla Gardner) y que los dos pilotos vivieron como náufragos hasta que murieron es real ya que “se ha descubierto una nueva similitud entre Amelia Earhart y el esqueleto partial de un náufrago que fue hallado en Nikumaroror en 1940”.

Esos huesos fueron recuperados hace décadas, pero fueron desestimados por autoridades británicas tras el veredicto de un experto que concluyó que aquellos huesos eran de un hombre. Desgraciadamente estos restos se extraviaron y todo pasó a un segundo planto hasta que esta fundación descubrió de nuevo los documentos, originales, de 1998, en los que había, entre otros, las mediciones que se realizaron al esqueleto.

Pero nuevos indicios, descubiertos por el antropólogo forense Rischard Jantz, hacen pensar que “si el náufrago era una persona de mediana edad, étnicamente una mujer europea, tenía los antebrazos bastante más largos de lo habitual”, algo que era una característica de la misma Earhart, según comprobó Jeff Glickman, un médico forense, al estudiar las fotografías de Amelia.

Las mediciones del esqueleto, el hallazgo de un zapato, una cremallera y botones de una chaqueta de aviador alimentan la idea de que Earhart sobrevivió en una isla 

Lógicamente, estos hallazgos antropológicos de por sí no dirían nada de no ser por lo que se ha encontrado en la isla. En ella pudieron desenterrar un zapato similar a los que llevaba la aviadora cuando no se volvió a saber nada de ella, una cremallera y botones de una chaqueta de aviador e incluso placas de un aeroplano. Se piensa que el avión aterrizó cerca de una zona de arrecifes y que luego de ponerse a salvo los pilotos, desapareció bajo el mar. El equipo del Proyecto Earhart regresará el próximo año a la isla de Nikumaroro para poder celebrar el aniversario de su desaparición y con todos estos nuevos datos, buscar nuevas evidencias sobre su extraña desaparición.

Amelia nació en Atchiston (Kansas) en 1897 y consiguió ser la mujer que más alto voló, la primera en cruzar el Atlántico, la que más velocidad alcanzó, la primera en volar en solitario entre Honolulú y Oakland o entre Los Ángeles y Ciudad de México. Siendo su último vuelo, intentando dar la vuelta al mundo en 1937.

Otros artículos de:

Añadir nuevo comentario