Se encuentra usted aquí

¡Motín a bordo!

Martes 26 de Marzo, 2013
Durante la Guerra de la Independencia y el posterior reinado de Fernando VII, en la Armada española hubo muy pocos navíos que tuvieran una vida realmente destacable, debido al parón de las construcciones navales y al abandono de los mantenimientos, que llevó a la Armada a una de sus peores épocas, con solo un puñado de barcos de guerra operativos. Pero siempre hay excepciones, y una de ellas fue la del activo e incansable navío de línea Asia, que al final fue víctima de un gran motín a bordo. Por: Marcelino González Fernández
El Asia fue construido por Francisco Autrán en La Habana, siguiendo el sistema de construcción de Romero Fernández de Landa. Era de dos puentes y 74 cañones. Su dotación era de 588 hombres.

Botado en diciembre de 1790, entró en servicio en 1791 y comenzó inmediatamente su vida operativa, realizando en dicho año transportes de tropas de La Habana a Cádiz y de regreso a América. De vuelta a la Península, el 6 de mayo de 1793 salió de Cartagena con la escuadra de Francisco de Borja, y participó en la toma de las islas San Antíoco y San Pedro, al suroeste de Cerdeña, que habían sido ocupadas por los franceses.

A partir de entonces realizó viajes entre el Caribe y la Península, llevando a cabo transportes de personal y caudales, escoltas, patrullas y apresamientos de barcos, y pasó algún fuerte temporal que le obligó a entrar de arribada en puertos para realizar reparaciones, hasta que el 21 de julio de 1802 entró en Cartagena, donde pasó desarme y en junio del 1804 efectuó carena.

Continuaba desarmado en Cartagena cuando a finales de 1804 estalló la guerra contra Inglaterra, y el 16 de enero de 1805, Godoy ordenó su armamento junto con el de otros navíos, que integrados en la escuadra del teniente general Salcedo hicieron varias salidas a la mar. En la salida de patrulla del 17 de mayo, su estado de fuerza lo citaba como navío del porte de 64 cañones en buen estado de mantenimiento y aprovisionamiento, con una dotación de 526 hombres, y armado con 68 cañones y 10 obuses de diferentes calibres. Su estado se mantenía prácticamente igual en la salida de patrulla del 8 de junio. Y el 23 de julio volvió a salir con otros barcos para intentar sorprender a buques ingleses que lograron huir. Continuó armado en Cartagena y no tomó parte en el combate de Trafalgar de 1805.

En marzo de 1806, en colaboración con la fragata Proserpina, capturó una goleta inglesa y varios faluchos. Y el 3 de abril persiguió con otros barcos a dos fragatas británicas que pudieron escapar, aunque fue represado un jabeque mercante español.

Cayetano Valdés, nombrado en 1807 comandante de la escuadra del Mediterráneo, en la que continuaba el Asia, en febrero de 1808 recibió la orden de trasladarse con su escuadra a Tolón y unirse a la escuadra francesa, para lo que salió a la mar el día 10 y entró de arribada en Palma de Mallorca el día 15. Salió de nuevo el día 18, pero con la excusa de mal tiempo regresó a puerto el día 20, y el 5 de marzo entró en Mahón. Al sospechar Godoy de la actitud de Valdés, dispuso que fuera relevado por el teniente general Salcedo. Se produjo entonces el motín de Aranjuez que supuso la caída de Godoy, mientras Napoleón, con el pretexto de invadir Portugal comenzó a ocupar España. Valdés recibió de nuevo la orden de trasladarse con la escuadra a Tolón, a lo que se negó, por lo que fue definitivamente relevado por Salcedo. Pero después de efectuar las correspondientes averiguaciones y con la Guerra de la Independencia ya iniciada, el 16 de mayo Valdés fue repuesto como comandante de la escuadra del Mediterráneo.

El Asia se trasladó a Cádiz en julio de 1809, y durante la Guerra de la Independencia realizó una intensa etapa de navegaciones para proteger convoyes, y realizar transportes de tropas, prisioneros, caudales, armamento y otras mercancías, tocando diferentes puertos, entre ellos Martinica (Caribe), La Habana, Veracruz (Méjico), Cádiz, Portsmouth (Reino Unido, a donde condujo prisioneros de guerra franceses, y de donde transportó a Cádiz el cadáver del duque de Alburquerque), Concepción (Chile) y El Callao (Perú), de donde zarpó el 16 de febrero de 1815 rumbo a la Península.

En España se dedicó a misiones diplomáticas y de represión del corso. El 14 de noviembre de 1815 se integró en una división al mando del jefe de escuadra José Rodríguez de Arias, para llevar a cabo una misión de estado en Túnez y Trípoli. En mayo de 1816 se trasladó a Argel para recoger náufragos del navío Fernando VII, que llevó a Cartagena. Y más adelante realizó patrullas contra el corso.

A continuación volvió a los transportes y convoyes. El 10 de enero de 1819 zarpó de Cádiz con un nuevo convoy de 11 buques para América, y el 7 de junio inició el regresó transportando caudales a la Península, a donde llegó con muchos enfermos de escorbuto, por lo que a en la segunda mitad de agosto tuvo que permanecer en cuarentena en Mahón. En 1820 se trasladó a Cádiz, donde entró el 9 de julio para efectuar carena. En mayo de 1821 salió con un convoy destinado a Veracruz y Costa Firme. Llegó a Puerto Cabello el 4 de julio y a Veracruz el 30. A continuación transportó de Veracruz a La Habana caudales –unos 2.300.000 pesos fuertes– y otras mercancías, llegando el 11 de noviembre a La Habana, donde efectuó reparaciones. El 26 de enero de 1822 zarpó con otro convoy y fondeó en Cádiz el 19 de marzo.

En mayo de 1822 tomó su mando el capitán de navío Roque Guruceta. Desde el 7 de junio al 15 de octubre de 1823 fue buque insignia de la división naval del Mediterráneo, mandada por el jefe de escuadra Antonio Vacaro. Y participó en el sitio de Cádiz por las tropas francesas del duque de Angulema, interviniendo en el Trocadero.
Otros artículos de:

Añadir nuevo comentario