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La isla que sólo duró una década

Lunes 16 de Diciembre, 2019
Se llamaba Sandy y según los científicos que están de expedición por la zona, la isla que debería estar donde indica el mapa, no existe.

La historia es la siguiente, un grupo de científicos está embarcado en una expedición para tomar muestras de lecho marino durante varias semanas. Las primeras jornadas transcurren tal y como tenían planeado, sin sorpresas, pero llegan a una zona en la que comienza el desconcierto: según datos de varios mapas, justo en la zona en la que se encuentran, debía de haber una isla de un tamaño importante pero no hay nada. La isla, Sandy, no existe, no hay datos más que en los mapas y se trataría de un trozo de tierra fantasma que nunca existió.

Mapas científicos y Google Maps daban por cierto que la isla Sandy se encontraba en un lugar concreto, pero allí no había nada

Hablamos de una historia acaecida en 2012. Los expertos que trabajaban en un proyecto entre Australia y Nueva Caledonia, se daban de bruces con un extraño suceso: mapas científicos y Google Maps daban por cierto que la isla Sandy se encontraba en un lugar concreto, pero tanto la carta de navegación marítima como ellos mismos, corroboraban que allí no existía nada.

“Comenzamos a sospechar cuando las cartas de navegación utilizadas por el barco mostraban una profundidad de 1.400 metros en una área donde nuestro mapas científicos nos confirmaban la existencia de una isla de gran tamaño. De alguna manera, este error ha sido propagado al mundo a partir de un banco de datos que se utiliza en muchos mapas” declara la geóloga de la Universidad de Sidney, Maria Seton, que lideraba el equipo de investigación.

Lógicamente el equipo de estudio se puso manos a la obra y comenzó a revisar todo tipo de cartografía disponible para intentar desvelar qué podía haber ocurrido. Finalmente descubrieron que esta isla comenzó a aparecer en los mapas a partir del año 2000 (sobre todo en algunos mapas meteorológicos y sobre todo científicos). Lo curioso es que no aparecía en ningún mapa francés, que sería el país que tendría la jurisdicción sobre ella, ni en cartas de navegación.

Así que ellos mismos llegaron a la conclusión más lógica: fue una firma del creador del mapa. Podría tratarse de una broma, pero en realidad, después de descartar el error, era una forma de control que derivó en una especie de “broma”. Normalmente cuando un mapa se realiza, se suele introducir un dato falso para controlar si se ha copiado el mapa sin pagar el pertinente copyright. Lo curioso del dato es que nunca se había llegado tan lejos creando una isla.

Tuvieron que pasar doce años para que un equipo científico descurbiera que la famosa isla Sandy era simplemente una isla fantasma que aparecía en los mapas como una broma.

Después de dar aviso, sólo se tardó unos meses en que desapareciera de todos los mapas. Aunque siempre quedará en el recuerdo la isla que nunca existió.

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