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Revelan una antigua religión anterior a los incas en el lago Titicaca

Martes 16 de Abril, 2019
Un equipo de arqueólogos ha realizado un sensacional hallazgo en el centro del Lago Titicaca. Piezas de oro, incensarios de cerámica así como miniaturas de conchas y piedras preciosas que conforman la evidencia que la civilización Tiwanaku pretendía sacralizar la Isla del Sol como un lugar de peregrinaje.
Josep Guijarro

Rodeando la ciudad de Puno, en Perú, se hallan las prístinas aguas del Lago Titicaca, el más alto y navegable del mundo. Está formado por dos cuerpos acuosos separados por el estrecho de Tiquina y posee una profundidad máxima de 281 metros.

En el centro mismo del lago se localiza el arrecife de Khoa, donde un equipo de arqueólogos submarinos ha encontrado un conjunto de extraordinarios artefactos y restos rituales que parecen indicar que la religión organizada surgió en la región mucho antes de lo que se pensaba.

Mediante tecnología sonar y equipos submarinos de fotogrametría para escanear el fondo del arrecife, en las cercanías de la orilla noroeste de la Isla del Sol, los arqueólogos encontraron valiosas ofrendas y artefactos a cinco metros de profundidad.

Imagen cortesía de teddy.seguin@wanadoo.fr

El hallazgo ha sido publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences  y demuestra que los pobladores del estado de Tiwanaku, que se desarrolló en el Lago Titicaca entre los años 500 y 1.100 de nuestra era, fueron los primeros en realizar ofrendas de valor a deidades religiosas. La datación de los objetos no es baladí pues demuestra que es anterior a la llegada de los incas al territorio, en el siglo XV. 

Y es que el equipo liderado por Christophe Delaere, investigador del Centro de Arqueología Marítima de la Universidad de Oxford y de la Universidad Libre de Bruselas y en el que ha participado el arqueólogo boliviano José Capriles, profesor de antropología de la Universidad Estatal de Pensilvania en Estados Unidos, ha conseguido poner a flote multitud  de ofrendas excepcionalmente bien preservadas.

El arrecife de Khoa se localiza en un lugar estratégico, casi en el mismo centro geográfico del lago

Este hallazgo es extraordinario porque estas piezas estaban todas asociadas y en contexto, lo cual nos permite acceder al comportamiento ritual de la sociedad que produjo estas ofrendas y su importancia ceremonial”, ha declarado el arqueólogo boliviano.

Entre los objetos destacados se encuentra un medallón de oro con un personaje central que de la que emanan apéndices que irradian de su rostro, sugiriendo que podría tratarse del sol. También se han encontrado incensiarios en forma de puma, conchas y figurillas hechas en Spondylus, una valva que actualmente solamente habita en las aguas cálidas del Océano Pacífico hacia el norte, es decir, a cientos de kilómetros del lago Titicaca.

Capriles señala en el estudio que estos objetos rituales demuestran que las élites y clérigos de Tiwanaku “practicaban rituales costosos, de consumo conspicuo y privados (el arrecife era de muy difícil acceso) como parte del proceso de formalización de la religión como institución social”. Tales ofrendas, en su opinión, pretendían sacralizar la Isla del Sol como un lugar de peregrinaje.

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