Se encuentra usted aquí

El increíble policromado del ídolo de Pachacámac

Miércoles 22 de Enero, 2020
Tras una investigación en esta escultura de más de dos metros, se ha encontrado que estaba pintada en colores rojo, amarillo y blanco.

Hablamos de una figura del dios Pachacámac, creador de la tierra, que según los wari era el que podía predecir el futuro en el Imperio inca en los Andes (Perú). Han sido tres colores, el amarillo, blanco y rojo los que han podido identificarse en esta pieza de madera de más de dos metros de altura que dataría entre los siglos VIII y IX. Sería, en este caso, el único ejemplo, de momento, de policromía en iconos en la zona.

En un principio, de ahí su importancia, se pensó que sólo tenía un color al igual que todas las figuras del santuario arqueológico de Pachacámac, ubicado a 30 kilómetros de Lima, pero se dieron cuenta de que había unos patrones que no seguían las demás piezas.

Lo curioso del caso es que la pieza debería haber desaparecido durante la conquista de Pizarro en 1533, ya que no podía entenderse que los lugareños veneraran un trozo de madera sucio en un lugar oscuro y además siendo comparado con el diablo. Deberían haberlo destruido, pero según Marcela Sepúlveda, que es investigadora de la universidad de La Sorbona: “Lo que está claro es que este objeto fue preservado e idolatrado durante 800 años, lo que constituye un hecho increíble hoy confirmado”.

La pieza debería haber desaparecido durante la conquista de Pizarro en 1533

Que además ha ayudado a conocer más sobre la policromía de algunos ídolos: “Es increíble. Podemos decir que es el único caso de policromía sobre madera en un objeto sagrado de tal relevancia y de los descubiertos hasta ahora”, continua Marcela Sepúlveda. “Esta práctica policroma fue más común en otros soportes como murales, metales o tejidos. Es escasamente conocido en iconos como estos”.

Se usaron técnicas muy avanzadas que dieron como resultado, gracias a un microscopio y varias técnicas de fluorescencia de rayos X identificaron, el poder distinguir además del rojo, los pigmentos empleados en los dientes blancos de un personaje y los trazos amarillos de unos tocados.

Estos dos últimos colores, el blanco y el amarillo, también fueron usados en los muros del Templo Pintado de Pachacámac. Los compuestos de los mismos estarían hechos con los minerales disponibles alrededor del lugar. Los rojos, por ejemplo vendrían del cinabrio, que es un mineral que tiene un alto contenido en mercurio y azufre pero que no se encuentran en esta zona, sino que estarían a unos 380 kilómetros de distancia de la zona, en una mina de Huancavelica.

Pero Peter Eeckhout, profesor de arqueología precolombina en la Universidad Libre de Bruselas, asegura que los intercambios existen desde hace mucho tiempo entre las clases sociales más altas de diferentes localidades por lo tanto no sería de extrañar que estos colores también hubieran podido ser mercancía de intercambio o venta. Además finaliza: "El ídolo de Pachacámac es claramente excepcional y sus colores resplandecientes dan nueva 

Otros artículos de:

Añadir nuevo comentario