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La extraña desaparición de los hombres durante la Edad del Bronce

Martes 19 de Marzo, 2019
Un polémico estudio genético sugiere que hace 4.000 años la población masculina de la Península Ibérica fue reemplazada por grupos descendientes de pastores de las estepas. ¿Qué sucedió?
Josep Guijarro
Tumba de una mujer local y un hombre con ascendencia de las estepas en Castillejo del Bonete (Ciudad Real). L. BENÍTEZ DE LUGO Y J. L. FUENTES

Si durante muchísimo tiempo se pensó que la Península Ibérica fue conquistada por la fuerza por los pueblos llegados del norte de Europa, nuevos estudios demuestran que su incursión tal vez no fue tan agresiva como se pensaba sino que es posible que su desaparición 3.500 años atrás, obedeció simplemente a la mezcla de “invasores” e “invadidos”.

Me explicaré. La revista Science ha publicado un estudio realizado por más de un centenar de científicos, en la que muestran los resultados del ADN de más de 400 personas fallecidas en la Península Ibérica en épocas antiguas de más de 8.000 años atrás. Lo que explica Carles Lalueza Fox, codirector del estudio e investigador de CSIC en el Instituto de Biología Evolutiva en Barcelona, es que la llegada de esos hombres de las estepas supuso “el reemplazo del 40% de la población local y de casi el 100% de los hombres” que habitaban en la península en un proceso que duró alrededor de cinco siglos.

Un estudio asegura que la llegada de los pueblos del norte reemplazó el 40% de la población local y el 100% de los varones.

Lalueza continua explicando: “La forma en la que se produjo este reemplazo es objeto de cierta controversia, sobre todo entre los arqueólogos.” Para el genetista, “no se trata de una invasión súbita, sino más bien de una colonización. Un proceso parecido a la colonización de América por parte de los europeos”, sostiene.

Aunque, la prehistoriadora Corina Liesau, de la Universidad Autónoma de Madrid, e investigadora del yacimiento denominado Camino de las Yeseras (San Fernando de Henares, Madrid) es una de las que pide cautela a la hora de interpretar esos datos genéticos que sugieren un reemplazo total de la población masculina a lo largo de la Edad de Bronce. “Hay que seguir investigando sobre esta cuestión, precisando el tiempo y en cuántas generaciones se produjo”, además llama la atención sobre un dato: “Las relaciones sociales en la prehistoria pudieron ser muy diferentes a las actuales, por lo que hay que ser muy cautos y rigurosos”.

Las relaciones sociales en la prehistoria pudieron ser muy diferentes a las actuales, por lo que hay que ser muy cautos y rigurosos

Algo en lo que también está de acuerdo Luis Benítez de Lugo, arqueólogo del yacimiento de Castillejo de Bonete, cerca de Terrinches, Ciudad Real es que “hay una llegada de gente de las estepas a lo largo de varias generaciones y acaban sustituyendo a los varones locales. Ahora hay que discutir si los pasaron a cuchillo o si fue algo más amable”.

Por otro lado la experta en patógenos antiguos del Instituto Max Planck en Jena (Alemania), que aunque no ha participado en el trabajo lo celebra, piensa que quizás ese cambio tan radical pudo ser “complejo y multifactorial”, teniendo que “considerar la posibilidad de que una o múltiples enfermedades afectaran de formas diferentes a la población de la península y a la población con ascendencia esteparia”.

Hasta el mismísimo David Reich, genetista estadounidense y uno de los autores del estudio, acabó diciendo: “Creo que sería un error dar un salto a la conclusión de que los ibéricos fueron asesinados o desplazados a la fuerza” comenta, “una posiblidad alternativa es que las mujeres ibéricas locales prefiriesen a los recien llegados de Europa central en un contexto de fuerte estratificación social.”

Y es cada vez más fuerte la posibilidad de que aquella supuesta “matanza” no hubiera ocurrido nunca, tal y como también sostiene Iñigo Olalde, genetista del equipo de Reich en Harvard. “Que mataran a todos los hombres es bastante improbable, porque no hay evidencias de violencia masiva en el registro arqueológico...” En resumen, viene a decir que puede que sobrevivieran por tener un estatus muchísimo más alto y porque puede que sus recursos fueran mayores.  

Si esto finalmente fuera aceptado por toda la comunidad científica daría una vuelta a todos los estudios anteriormente realizados y probablemente cambiará la forma en la que hasta el momento se ha estado estudiando las “invasiones” a la Península Ibérica. Pasarían de ser conquistas a cuchillo a conquistas por oleadas de asentamientos de humanos venidos de las estepas.

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