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Biberones prehistóricos

Martes 15 de Octubre, 2019
En Baviera se han encontrado recipientes con boquilla y trazas de leche en tumbas infantiles que demostrarían que la lactancia podría haberse acortado.

A todos, o a casi todos, nos da la sensación de que el biberón es un invento moderno que ayudó a que el destete de los niños fuera algo mucho más sencillo y a la vez útil, pero al parecer no ha sido así.

Una investigación publicada en la prestigiosa revista Nature de mano de un equipo de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido, ha descubierto las primeras pruebas de que en la prehistoria a los bebés se les alimentaba con leche animal usando recipientes con boquilla.

“Sabíamos que habían aparecido vasijas de arcilla usadas posiblemente para destetar a los pequeños en el Neolítico, hace unos 7.000 años, en Alemania y se fueron haciendo más comunes en Europa durante las edades de Bronce y Hierro”, declara Julie Dunne, arqueóloga de la Universidad de Bristol y coautora del estudio. Pero que esos mismos recipientes no eran prueba en sí de que hubieran sido usados como biberones. “Esta es la primera y directa evidencia de que se alimentó a los niños prehistóricos con diversos tipos de alimentos, entre ellos la leche de rumiantes” continúa.

Estas vasijas de arcilla aparecen en Europa en el Neolítico, siendo más comunes en la Edad de Bronce y el Hierro. Son pequeñas vasijas que caben perfectamente en las manos de un bebé y con un pequeño pitorro en un lado para que se pueda succionar el líquido que se pusiera en el interior. Algunas de las piezas encontradas tienen forma de animal, por lo cual también podrían haber sido usados como pequeños juguetes para entretener a los niños.

¿Pero cómo es posible que se sepa que es para los niños? Durante mucho tiempo se pensó que era usado para alimentar a adultos enfermos o ancianos, pero cuando los arqueólogos estudiaron los restos de tres vasijas encontradas en tumbas de niños de 0 a 6 años en Baviera(Alemania) la más antigua entre 1.200 años antes de Cristo y 1.800 años antes de Cristo. Los análisis demostraron que en su interior existían restos de ácidos grasos de productos animales, incluida leche fresca. “Esto nos dice que los biberones contenían leche que vendría de animales domesticados, como vacas, ovejas o cabras” apunta la arqueóloga que, además, es experta en química orgánica.

Las vasijas consituyen el testimonio más antiguo de la utilización de biberones para los bebés

Y aunque este estudio deja claro que esas vasijas contuvieron alimento, lo más interesante ha sido poder comprobar que se entendía la paternidad y el cariño por la descendencia, lo que tendría profundas implicaciones en la supervivencia infantil. “Las vasijas son casi juguetes que seguramente habrían hecho reír a los bebés. Creo que esto nos muestra el amor y el cuidado que estás personas prehistóricas proporcionaban a sus pequeños y nos da una conexión muy real con estos padres del pasado” finaliza la arqueóloga.   

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