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La Guerra Civil anticipó la Guerra Mundial

Jueves 23 de Abril, 2015
En estos días se están conmemorando los 70 años del final de la II Guerra Mundial. No cabe duda de que fue la mayor desgracia que jamás haya vivido la humanidad, pero cometeríamos un error si pensáramos que se trató de un brote de locura en el que se metió el mundo entero o que tuvo un principio y fin rígidos, delimitados por unas fechas concretas.
Segunda Guerra Mundial, Guerra Civil, Franco, Hitler, Mussolini

En realidad, la guerra mundial fue consecuencia de una situación que se había ido gestando durante largo tiempo. Es como cuando se calienta agua en una taza; cuando bulle rebasa el límite y el agua se sale de la cazuela. El calentamiento se produce lentamente, pero es un salto minúsculo de calor el que provoca la ebullición. Algo similar ocurrió con la Segunda Guerra Mundial. Todo se venía gestando desde hacía tiempo. Y en esos “preparativos”, la Guerra Civil española fue el preludio más destacado... y su prólogo definitivo.

Durante “nuestro” conflicto se enfrentaron las mismas ideas y países que lo hicieron años después. Fue como si el tablero mundial se hubiera reducido al tablero español pero las piezas en “juego” fueran las mismas. Leía hace pocas jornadas a Oliver Stone en La historia silenciada de los Estados Unidos (La Esfera de los libros, 2015), un monumental ensayo escrito por un cineasta que ya está en la historia. Él consideraba, y lo consideraban muchos estudiosos allí, que la llegada a España de la Brigada Lincoln, formada fundamentalmente por norteamericanos progresistas, fue la primera vez en la historia en la que se enfrentaron estadounidenses, ingleses y franceses contra alemanes e italianos. Esa batalla se extrapoló posteriormente a la guerra mundial, en la que, además, las raíces ideológicas del enfrentamiento –el mundo libre contra los fascismos– se hicieron más evidentes. En el conflicto español también quedó claro el apoyo que tuvo el bando “nacional” de parte de cierto sector empresarial y financiero. La guerra española sirvió para que unos y otros tomaran nota de sus aciertos y fallos. Uno tiende a pensar que fuimos conejillos de indias –con un millón de víctimas por el camino– para lo que después iba a suceder. 

Además, en la guerra española se ensayaron armas, estrategias, tipos de bombardeos, dinámicas… Mussolini y Hitler apoyaron a Franco desde el primer momento. Los fascistas europeos vieron la ocasión para poner a prueba aviones y bombas que cedieron al bando de Franco. Hitler experimentó el impacto que tenían en la moral del enemigo ataques totales como el de Gernika, en donde cazas alemanes destruyeron casi el cien por cien de la localidad. Sin duda, la guerra civil fue un campo de pruebas perfecto. De pruebas y lecciones, porque la tardía reacción de quienes luego serían los “aliados” fue una de las causas que provocó la derrota del gobierno legítimo. Esa falta de unión no se notó tanto durante el conflicto mundial, lo que ayudó a su resolución final. Esa ocasión “no supuso el fin de los sueños y esperanzas de gran parte de la humanidad”, en palabras de Stone. Eso sí: hasta un punto, porque la guerra española destruyó el país y el futuro… casi hasta hoy.

Bruno Cardeñosa

Director

@HistoriaIberia

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