Se encuentra usted aquí

TORNEOS MEDIEVALES

Miércoles 26 de Diciembre, 2007
La historia de las primeras justas en España es muy desconocida. La aparición más temprana de los términos “torneo” y “justa” no tiene lugar en la Península hasta mediados del siglo XIII, mucho después de que surgiera en el resto de Europa. Por: Richard Barber
Lo cierto es que su historia, en la Península, está hondamente ligada al entusiasmo personal por el deporte, y que el primer torneo documentado en España no es sino un encuentro entre Jaime I de Aragón y Alfonso X de Castilla, en la Valencia del año 1272. Ramón Muntaner nos cuenta que “ningún hombre podría describir la decoración de las casas, y los juegos y diversiones, las mesas redondas y las plataformas unidas para las justas entre los salvajes caballeros, los torneos y los ejercicios caballerescos”. Encontramos escenas similares y tan extravagantes como ésta en las cortes francesa e inglesa. Los españoles estaban muy familiarizados con las modas y usos de este período; y sólo la escasez de fuentes hace que trazar la historia de sus torneos sea tan complejo. Muntaner nos vuelve a dar cuenta de otra mesa redonda que en 1291 mantuvo el almirante de Aragón Roger de Lauria, cuya triunfal carrera incluyó la derrota de la flota siciliana. Fue todo un festival, comparable a cualquiera de los que se organizaron en Europa en el siglo XIII. Roger de Lauria mandó levantar los flancos con una serie de andamios para los espectadores y un castillo de madera en uno de los extremos, “desde el cual se podría divisar la llegada del caballero. Y ya el primer día él sólo quiso hacerse dueño del castillo contra cualquier hombre que quisiera romper una lanza”. Jaime I y Sancho IV de Castilla se hallaban, curiosamente, entre los espectadores, al igual que otros muchos señores españoles y gascones. El primer aspirante fue un caballero de Castilla; y la lid fue tan fiera, que la lanza del almirante se hizo añicos y el escudo del caballero se quebró y le causó heridas en la cara, lo que preocupó enormemente a los reyes, e hizo que la mesa se interrumpiera por “miedo a que la disputa siguiera”. […]
Otros artículos de:

Añadir nuevo comentario