Se encuentra usted aquí

Ve la luz la ciudad a los pies de la Acrópolis de Atenas

Miércoles 10 de Julio, 2019
Una nueva planta en el Museo de la Acrópolis de Atenas,en Grecia, muestra información sobre la vida cotidiana de los atenienses
Acrópolis de Atenas

No se ha podido celebrar de mejor manera los diez años de existencia del Museo de la Acrópolis de Atenas, con la exposición de “La ciudad bajo la ciudad” donde se muestra el núcleo urbano de la ciudad justo a los pies de la famosa Acrópolis.

Unas excavaciones para una estación cercana de metro y los cimientos del nuevo museo que comenzaba a construirse entre 1997 y 2007 fueron los culpables de que se descubrieran las fabulosas ruinas arqueológicas que pueden visitarse en el Museo de la Acrópolis. Lo que encontraron en ellas fue de tal magnitud y extraordinaria riqueza que tuvieron que poner todos sus esfuerzos en almacenar, investigar y proteger todo lo encontrado: residencias de lujo, baños públicos, templos, pozos, tumbas, restos de templos... para que no se perdiera ni un resquicio de la historia.

Bajo el Museo de la Acrópolis de Atenas hay un recorrido de 4.000 metros cuadrados que muestra la vida diaria de los atenienses

Hoy podemos encontrar un total de 4.000 metros cuadrados bajo el Museo, que se encargan de mostrar un recorrido por la vida diaria de los atenienses desde el siglo VI hasta el XII, durante la etapa bizantina, y que ahora puede ser visitado.

El presidente del Museo, y arqueólogo, Dimitris Pantermalis, manifestó llego de orgullo que “abrimos ahora una nueva planta del museo, que proporcionará información sobre la vida cotidiana de los atenienses y que se añade a los 15.000 metros cuadrados del museo”. En un principio se tuvo claro que estos restos, aunque en su gran mayoría posteriores a la Grecia Clásica, se iban a dejar a la vista de todos en el momento de la finalización de las obras, se haría bajo un cristal que lo protegería.

Pantermalis, cuando habla de lo sucedido, lo hace henchido de felicidad, ya que por culpa de los graves apuros económicos que ha ido sufriendo Grecia durante estos años, tanto su conservación como su actual inauguración, han tenido que ir retrasándose hasta la fecha.

En este nuevo y fascinante recinto se pueden observar las edificaciones que a partir del siglo V antes de Cristo enseñan el carácter urbanizado de la zona y que hasta el año 86 antes de Cristo tenía calles estrechas con tiendas, talleres y residencias con pequeños patios interiores. Esta zona fue destruida en aquel año por las tropas de Lucio Cornelio Sila sin que fueran habitadas posteriormente por años.

Después podemos observar cómo se crearon pequeñas unidades industriales sobre las ruinas que ya existían. Y fue a partir del siglo II después de Cristo que vuelve a tomar vida aquel barro con casas más grandes y patios columnados, cuartos con murales en sus paredes y algunos hasta con mosaicos en los suelos y baños privados.

Pero como suele seguir ocurriendo a lo largo de la historia, fue en el 267 después de Cristo que una tribu germánica volvió a destruir la zona, que quedó desolada hasta el siglo IV en el que el asentamiento retomó su actividad. En esta época las casas son más pequeñas ya que los propietarios comienzan a ser ciudadanos de clase media, aunque también pueden encontrarse algunos alojamientos de mayor tamaño. Desde ese instante la vida no paro de seguir adelante en este barrio durante bastantes siglos más, hasta el XIII, con nuevas casas y talleres, al igual que otros parones de vida en el lugar. No fue ya hasta el siglo XIX que el barrio volvería  la actividad y ahora es lo que rodea todo el conjunto de este fantástico museo.

Otros artículos de:

Añadir nuevo comentario