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Hallan tumbas de bebés con monedas para acceder al cielo

Lunes 15 de Julio, 2019
En El Boalo, sierra de Madrid, se han encontrado nueve tumbas de neonatos y dos sarcófagos del siglo VII intactos con monedas acuñadas en el reinado de Juan II para poder entrar en el más allá.
Hallan tumbas de bebés con monedas para acceder al cielo

Se desenterraron cerca del altar, en fila y en una única tumba. Eran nueve bebés y al menos tres de ellos llevaban en sus pequeñas manos monedas acuñadas en el reinado de Juan II (1405-1454). Según las primeras investigaciones, estos óbolos les servirían para que San Pedro les abriera las puertas del cielo, como si del mismísimo Caronte griego se tratara al recibir el pago que les haría pasar al otro lado del río Estigia hacia el inframundo. También, en estos mismos trabajos, se habrían encontrado a adultos que llevarían en su mano el mismo pago al santo en esta misma iglesia de El Boalo, en Madrid. Según palabras de Paloma Sobrini, directora general de Patrimonio de la Comunidad de Madrid,  “de momento, todo son hipótesis, aunque lo de los niños es bastante extraño y es una de las suposiciones de los expertos”.

También se han encontrado 11 tumbas de adultos, cinco aún sin abrir y dos de ellas del siglo VII según el Carbono 14, las cuales no llevaban monedas como pago por poder entrar en el reino del cielo, sino botellas de doble asa con vino o aceite que todavía conservan su sellado original,  ya que no han sido abiertas.

Creencias musulmanas y cristianas se entremezclan en el periodo tardoantiguo

Lo más curioso de este descubrimiento es poder comprobar que las creencias romanas del periodo tardoantiguo, las prácticas visigodas, musulmanas y cristianas se entremezclan creando un gran puzle interesantísimo para estudiar.

El origen de toda esta investigación tiene su principio en 1998, cuando El Boalo, Sierra de Guadarrama, modificó sus normas urbanísticas para poder construir chalés a las afueras del pueblo y comenzaron a desenterrarse cosas: Tumbas, lajas, sarcófagos de piedra, esqueletos... Lógicamente cuando eso sucedió se delimitaron unos 2.000 metros cuadrados que fueron reservados para los investigadores y excavado a partir de 2018, encontrando entonces una iglesia que ahora mismo tiene 14 metros de longitud y 7 de ancho, aunque el georradar da datos que la hacen más grande.

Se trata de un edificio de nave única con ábside de planta cuadrada, que según las investigaciones de Javier Salido Domínguez y Rosario Gómez, arqueóloga de la Asociación Cultural Equipo A, sufrió reformas con el paso del tiempo que ha dejado estructuras que no han sido estudiadas, como un cuadrado de granito en el centro o una losa bajo el altar. El hecho de que hasta 40 personas hayan podido estar trabajando a la vez “Ha permitido” recalca la arqueóloga Rosario Gómez “que hayamos avanzado mucho en sólo dos años. La cooperación institucional, municipal y académica ha sido muy estrecha”.

El edificio sagrado se encuentra situado en un cerro junto a la Cañada Real Segoviana, que fue una importante vía durante la Edad Media, cosa que explicaría tanto los diferentes usos como las ampliaciones. Además se sabe que también tuvo uso islámico, pues así lo demostrarían los cinco dírham de plata del siglo IX que se encontraron en el interior de la iglesia.

Lo que Sobrini anuncia, por su parte, es que “el yacimiento será visitable, tendrá señalítica propia y se integrará en la red regional”. Así que en breve podremos disfrutar de los trabajos que hoy aún se están realizando.

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