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Hallan en Málaga pruebas de canibalismo durante el Neolítico

Lunes 18 de Marzo, 2019
Un cráneo localizado durante una intervención arqueológica en la cueva de El Toro, había sido tallado para ser utilizado como copa. El artefacto formará parte del plan museográfico del Museo del Sitio de los Dólmenes de Antequera.
Josep Guijarro

Situado en una suave elevación de la vega antequerana,  próxima al municipio de El Torcal (Málaga), se erige uno de los conjuntos megalíticos más impresionantes de Europa, nos referimos a los dólmenes de Menga, Viera y el Romeral. El pintoresco paisaje de El Torcal está reconocido en los bienes incorporados en la Declaración de Patrimonio Mundial del Sitio de los Dólmenes de Antequera.

Cerca de El Romeral, unos investigadores de la Universidad de la Laguna, descubrieron en 1977 la llamada Cueva de El Toro. En su interior se encontró la llamada Venus de El Torcal, así como pulseras y objetos de sílex.

El Torcal de Antequera está considerado como un enclave fundamental para el estudio del Neolítico en la Península Ibérica

Ahora, las intervenciones realizadas por un  equipo interdisciplinar en arqueología, antropología y paleogenética han permitido documentar ocupaciones humanas desde el Neolítico Antiguo (hace 7.000 años) en este enclave fundamental en el estudio del Neolítico en la Península Ibérica.

El equipo, dirigido por Dimas Martín y María Dolores Camalich, ha encontrado además, restos humanos que revelan prácticas de canibalismo en ese periodo tan antiguo. Según el trabajo publicado en la revista científica American Journal of Physical Antrhopology , encontraron los restos de siete individuos repartidos en dos conjuntos diferenciados. Lo más llamativo residía en un "cráneo copa", tallado específicamente para ser utilizado como cuenco, y una mandíbula, junto a otros recipientes depositados como ofrenda.

Según el estudio, es durante el Neolítico Antiguo cuando se identifican las evidencias más antiguas de canibalismo en poblaciones agricultoras y ganaderas, una práctica que se extenderá hasta el final del Neolítico Reciente (hace 5.000 años).

Los resultados del estudio de ADN de los restos de estos siete individuos ha revelado, además relaciones de consanguineidad de primer grado en dos de ellos, con lo que, unido a la interpretación de las evidencias, Martín y Camalich proponen varias hipótesis: Que se trate de canibalismo agresivo vinculado a episodios violentos entre grupos conformados por miembros de una misma familia; que se produjera dentro del contexto familiar y/o que fueran consumidos como parte de un ritual funerario.

Los expertos descartan que esta práctica pudiera deberse a la hambruna pues, los restos encontrados en la cueva de cereales, legumbres, bellotas, carne de cabra y oveja permiten descartarlo. Tampoco el estudio de los huesos determina ningún problema alimentario.

La práctica del canibalismo se ha estudiado en cuevas españolas, alemanas o del Reino Unido. Se sabe que hace unos 15.000 años, durante el Paleolítico Superior, los seres humanos ya se devoraban a sí mismos pero, en cambio, no se había reportado en el Neolítico Antiguo. Por esa razón es singular este hallazgo es singular y plantea la revisión de los restos de dicho periodo.

Jonathan Santana, de la Universidad de Durham (Reino Unido), Francisco Javier Rodríguez-Santos, del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria (Universidad de Santander) y Rosa Fregel, de la Universidad de La Laguna, han sido los responsables de la a datación mediante la técnica del radiocarbono. Los isótopos de C14 del cráneo-copa y de otros de los 101 fragmentos óseos sitúa su antigüedad entre el 5.000 y el 4.800 a.C., un corto espacio temporal que sugiriere que ambos conjuntos son probablemente resultado del mismo momento de ocupación humana de la cueva.

El trabajo se integra en el Programa de Investigación del Plan Director, como una de las líneas de Investigación+Desarrollo+Innovación a través de estudios y proyectos generales de investigación, que el Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera considera prioritarios. Promovida por la Universidad de la Laguna en la Sierra del Torcal desde los años 70.

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