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Los Cascos Celtíberos que regresan a casa

Viernes 27 de Diciembre, 2019
Se ceden una colección de yelmos expoliados en los años ochenta por parte del museo francés Mougins

Nos encontramos a finales de los años ochenta del pasado siglo. Un lugar indeterminado de Aranda de Moncayo, en Zaragoza, y un encuentro que finalmente se tornó infeliz para los arqueólogos e investigadores pues llegaron antes los expoliadores. Estos encontraron como poco, 18 cascos celtíberos de bronce perfectamente conservados que databan entre el siglo IV y II antes de Cristo, que fueron inmediatamente vendidos al extranjero por mediación de anticuarios e intermediarios que al llegar a mano de sus propietarios fueron subastados.

Los arqueólogos se echaran las manos a la cabeza ya que llegó a usar una excavadora para buscar material arqueológico de manera indiscriminada

Se detuvo a uno de sus expoliadores, Ricardo Granada. Un vecino de Morata de Jalón que expolió el yacimiento celtíbero de Aranda de Moncayo durante más de 25 años de forma continuada desde los años 80 hasta la fecha de su arresto. Fue condenado a seis años de prisión y a casi más de 130.000 euros en total entre indemnizaciones y multas. Su modus operandi hizo que los arqueólogos se echaran las manos a la cabeza, pues hasta llegó a usar una excavadora para buscar de manera indiscriminada, agravando los daños provocados en el sitio arqueológico, pero pudiendo actuar de forma más ágil para sus propósitos ilícitos para buscar piezas de valor.

Después de casi 30 años de aquel expolio, finalmente esas fantásticas piezas arqueológicas regresarán a España en un acto que será realizado en la embajada española de la sede de la UNESCO en París y gracias a Andrés Perelló.

Estas piezas son únicas en nuestro país, dada su buena conservación. Son unos yelmos celtíberos compuestos por carrilleras, para evitar golpes en los laterales del rostro así como protecciones en la nariz y nuca. Mientras las protecciones de los nobles eran fabricados por bronce los demás se realizaban con cuero. A veces iban rematados con detalles en metálico o con plumas, expresando así la importancia tanto militar como social.

Ha sido el fundador del Museo de Arte Clásico de Mougins, cerca de Cannes, el británico Christian Levvet, será el encargado de firmar en París el acta de entrega voluntaria de estas fantásticas piezas aún a pesar de que Levvet sea el legítimo propietario de estos cascos según una sentencia de un tribunal alemán, ya que al conocer su procedencia real entendía que debían estar en su lugar.

Desde la Embajada de España en la UNESCO se destaca que esta acto supondrá la mayor devolución de patrimonio robado desde la recuperación del tesoro de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes en 2012 tas un largo litigio judicial contra la empresa cazatesoros Odyssey. El embajador Perelló lo que pretende es destacar la restitución voluntaria de estos increíbles yelmos celtíberos como gran ejemplo del cumplimiento de la Convención sobre las medidas que deben adoptarse para vigilar y prohibir e impedir la importación, exportación y transferencia de propiedad ilícita de bienes culturales.

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