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Nº 176, Febrero 2020

Keops, el dios que levantó la Gran Pirámide

Las pirámides de Guiza constituyen la manifestación más lograda de la arquitectura funeraria del Imperio Antiguo. El segundo faraón de la IV dinastía, Keops, fue el artífice de la más espectacular, la única de las siete maravillas del mundo antiguo que sigue en pie. Aunque hoy cautive todas las miradas, en su día no fue sino un elemento más de la necrópolis real completa. Solo unas cifras: la construcción de la Gran Pirámide se prolongó durante 20 años, por lo que, teniendo en cuenta que se emplearon unos 2.300.000 bloques, los cálculos sugieren que los obreros colocaron unos 115.000 bloques al año, 315 de estas grandes piedras, ¡con un peso medio de 2,5 toneladas!, cada día.

También exploraremos el advenimiento de Alfonso X en 1252, que trajo consigo un reinado repleto de reformas y proyectos de naturaleza social, económica, política y cultural. Dentro de esa avalancha de cambios, tampoco escaparon las artes mágicas, en torno a las cuales el monarca castellano fue articulando una propuesta derivada de su personal afición por esas materlas. El monarca apostó por una concepción de lo mágico y lo astrológico que arralgara con solidez y armonía dentro de la cosmovisión cristiana.

Por último, Benito Pérez Galdós, el mayor exponente del Realismo en nuestro país, nos presentó la España del siglo XIX en el fresco de los Episodios Nacionales. Desde la batalla de Trafalgar hasta el reinado de Alfonso XII, sus 46 novelas, organizadas en cinco series, recorren la guerra de la Independencia, la España de Fernando VII, la primera guerra carlista y la regencia de Maria Cristina, el reinado de Isabel II, la Revolución Gloriosa o el turno de partidos. Entre la materia y el espíritu, sus novelas de tema contemporáneo dan cuenta de su capacidad para el retrato de personajes y la pintura de emociones. Cuando se cumplen cien años de su muerte, reivindicamos su legado.