Se encuentra usted aquí

La Biblioteca Nacional expone por primera vez El Cantar del Mío Cid

Miércoles 29 de Mayo, 2019
Dos españoles en la historia: El Cid y Ramón Menéndez Pidal, es el título de la exposición que acogerá la Biblioteca Nacional desde el mes de junio hasta el 22 de septiembre y que expone por primera vez la copia original de El Cantar del Mío Cid.
Josep Guijarro

La Biblioteca Nacional custodia en una cámara acorazada las 75 páginas de  la primera obra escrita en lengua romance y una de las más importantes y extensas de la literatura española: El Cantar del Mío Cid.  Este delicado manuscrito del siglo XV se expondrá al público por primera vez -sólo durante 15 días- y, posteriormente será sustituido por un facsímil en la sede de la biblioteca, en Madrid.

El códice fue donado por la Fundación Juan March, en diciembre de 1960, después de adquirirlo por unos 2,2 millones de euros a los herederos de Ramón Menéndez Pidal, quien reconstruyó algunas páginas –incluida la primera que le da el título- a través de otros textos medievales. 

Para la exposición, se ha encargado una vitrina especial, completamente hermética para no deteriorar el manuscrito, copia de uno del siglo XIV  que a su vez es copia del original, escrito presuntamente por Per Abat en 1207.

Las primeras noticias de El Cantar del Mío Cid se remontan al siglo XVI en Vivar, patria chica de Rodrigo Díaz

Las primeras noticias sobre este importante manuscrito fundacional de la literatura española se remontan al siglo XVI en el archivo del concejo de Vivar, en Burgos, localidad de la que tomó su nombre el protagonista de las hazañas que cantaban los juglares: Rodrigo Díaz de Vivar, más conocido como El Cid Campeador.Aquí compieça la gesta de mio Çid el de Bivar" –comienza el segundo cantar.

El personaje más emblemático de la Edad Media hispana, destacó como valiente guerrero, hábil y fiel vasallo del monarca Sancho II de Castilla a quien sirvió como alférez. El sobrenombre de el Campeador lo consiguió tras un duelo; mientras que el Cid es la derivación cristiana de Sidi (Señor), concedido por los hispano-musulmanes en señal de admiración. Pero,  a pesar de sus espectaculares victorias, El Cid fue desterrado en dos ocasiones pues se le veía como símbolo de casticismo popular en clara oposición al afrancesamiento señorial de la Corte.

La exposición del manuscrito  es un homenaje al 150º aniversario del marqués Menéndez Pidal que se celebra este año, maestro de los estudios sobre este poema clave para la literatura española.

Otros artículos de:

Añadir nuevo comentario